Dallas, 27 Oct. (Notimex).- Arqueólogos mexicanos y estadounidenses descubrieron un sitio que contiene la más amplia evidencia registrada en México de la presencia de la Cultura Clovis, la más antigua identificada hasta ahora en América.
El sitio, en el noroeste del estado mexicano de Sonora, extiende al norte de México el campo de acción de dicha cultura que vagó por Norteamérica hace unos 13 mil años. El hallazgo fue hecho por un equipo de arqueólogos encabezado por Vance Holliday, de la Universidad de Arizona en Tucson; y por Guadalupe Sánchez Miranda, del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México.
El descubrimiento fue expuesto en la reunión anual de la Sociedad Geológica de América, celebrada la semana pasada en Portland, Oregon, y difundidos por "Nature Journal", un semanario especialización en ciencias.
En el sitio, fueron encontrados vestigios de la caza y destazo de mastodontes americanos y otros animales del periodo Pleistoceno, que comprende las últimas glaciaciones.
En el lugar, denominado por los arqueólogos "El Fin del Mundo", ubicado a unos 230 kilómetros al noroeste de Hermosillo, se descubrieron vestigios de los animales, y muy cerca de ahí, un yacimiento de cristal de cuarzo que fue usado para hacer puntas de proyectil y otros artefactos.
Los arqueólogos encontraron instrumentos para raspar y cortar, entre otros artefactos de caza. Destaca el hallazgo de una punta Clovis de sílex blanco. La punta de lanza de piedra Clovis tiene un grado de perfección y belleza no habitual en épocas prehistóricas.
miércoles, 28 de octubre de 2009
Descubren en México sitio de la más antigua cultura en América...Notimex.
sábado, 30 de mayo de 2009
Abierta al público la exposición “Huellas de la Vida”; visitarla será una experiencia única: Ebrard .
El objetivo es que los miles de asistentes que arriban diariamente al Zócalo capitalino tengan una experiencia única y puedan admirar el valioso trabajo que paleontólogos, biólogos y geólogos de todo México han realizado, principalmente en los últimos 10 años respecto al estudio del origen de las especies, afirmó el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, durante la inauguración de esta muestra.
Luego de cortar el listón, acompañado por la Autoridad del Centro Histórico, Alejandra Moreno Toscano y de un grupo de niñas y niños, el mandatario capitalino realizó un recorrido por los cuatro mil 697 metros cuadrados de la exposición.
Durante su paso por los 13 pabellones de “Huellas de la Vida”, Ebrard Casaubon destacó que esta muestra paleontológica se desarrolla en el marco del bicentenario del Origen de las Especies, del naturista inglés Charles Darwin y pretende ser un llamado a la conciencia en el cuidado del planeta y la preservación de las especies.
Al invitar a las y los ciudadanos, visitantes nacionales y extranjeros a esta exposición, la cual forma parte de las acciones del gobierno local para reactivar la actividad turística en la capital del país, el mandatario garantizó que, con base en la alerta sanitaria establecida en verde por el Comité Científico de Vigilancia Epidemiológica de la Ciudad de México, “todo mundo puede concurrir con toda seguridad y tranquilidad”.
Sobre el particular, la Autoridad del Centro Histórico, Alejandra Moreno Toscano señaló que esta exposición “se les debía a los niños”, pues estaba programada para el pasado 30 de abril. Sin embargo, hoy se abre al público con todas las medidas de seguridad sanitaria, para que asistan familias completas a disfrutar de este espacio que “vincula la educación con el entretenimiento, en una experiencia nueva para anticipar y cambiar nuestras actitudes con relación a la naturaleza”.
Durante el recorrido, el biólogo y director de la exposición, Arturo González, explicó los procesos de investigación a los que los especialistas se someten para conocer el pasado de las actuales especies vegetales y animales. Los paleontólogos y los científicos somos investigadores que tenemos que encontrar en el pasado las pistas para entender qué es lo que sucedió y qué es lo que tenemos que hacer para que no nos pase lo mismo que a otras especies, como los dinosaurios que se extinguieron hace 65 millones de años, dijo.
El especialista explicó que “Huellas de la Vida” cuenta con la colección de dinosaurios y reptiles marinos y voladores más grande que se haya presentado nunca en México y Latinoamérica. Es la exposición más grande que existe en el planeta, comentó.
Túnel de peces, Rescate de fósiles, el Laboratorio de Paleontología, Dinosaurios y fósiles, Fósiles vivientes y el Muro de la Biodiversidad, son algunas de las salas que constituyen esta importante muestra.
Este último es un espacio donde se celebra la vida de las especies que se han podido adaptar a nuestro planeta, a fin de tomar conciencia sobre la gran amenaza que es el calentamiento global.
En la construcción de la exposición intervinieron 215 personas, además de destacadas instituciones como el Museo del Desierto de Coahuila, el Museo de Historia Natural de la Ciudad de México, el Museo de Ciencia y Tecnología de la Universidad Nacional Autónoma de México, así como el Instituto de Geología de la misma institución, entre otros.
Entre sus patrocinadores se cuenta con la participación del Nacional Monte de Piedad, Banorte y las fundaciones Telmex, Alfredo Harp Helú y Chrysler.
martes, 7 de abril de 2009
Quién fue Mario Benedetti...por: Anbel Clemente.
El 14 de septiembre de 1920, nació en Paso de los Toros, Uruguay, un poeta y escritor que plasmaría la historia y el sentimiento de Latinoamérica: Mario Benedetti.
Adoptó la ciudad de Montevideo como la cuna de su obra, fue ahí donde, desde muy pequeño, se trasladó para iniciar sus estudios primarios y secundarios; los que se vieron truncados a la edad de 14 años, ya que, por problemas económicos, comenzó su vida de asalariado en una refaccionaria de automóviles.
Después de residir pocos años en Argentina, Benedetti regresa a Uruguay, donde comienza su carrera de periodista, escribiendo para diversas publicaciones como el periódico Marcha, en la revista literaria Marginalia y otra llamada Número; como crítico de teatro en el diario
En los años cincuenta ya goza de popularidad por sus publicaciones y galardones que consigue con ellas, así mismo, como periodista, viaja a Europa por vez primera. Ya no sólo escribe en periódicos, ahora también los dirige y goza de credibilidad para participar como jurado en diversos encuentros y congresos de escritores. Además de escritor y periodista, Mario Benedetti se adentra en el activismo político, situación que lo hace huir de su país en más de una ocasión, su participación no se limita a ser parte de movimientos contra Estados Unidos, también crea su movimiento independiente de izquierda denominado “26 de marzo”.
Debido a su trayectoria literaria, en 1971 es nombrado director del Departamento de Literatura Hispanoamericana, en
Con su regreso a Uruguay en 1985 da paso a la publicación de más libros que festejan su condición latinoamericana de activista, periodista y escritor. Sus obras han sido adaptadas al cine y al teatro, además de ser traducidas a diversos idiomas. El ejemplo más importante es “la tregua”, novela de 1960 editada en veinte países y traducida a trece idiomas, adaptada para cine, radio y televisión. Otras novelas son: “la borra del café” de 1992 y “Andamios” de 1996; los libros de cuentos “Recuerdos olvidados” de 1988, “Despistes y franquezas” de 1989, “Buzón del tiempo” del 2003; de poesía como “Poemas de oficina” de 1956, “letras de emergencia” de 1973, “Preguntas al azar” de 1986, entre otros; además de ensayos y diversas canciones que interpretaron más de 40 artistas, las cuales están compiladas en “Canciones del más acá”.
Ha sido galardonado con diversos premios, el primero de ellos fue el Premio del Ministerio de Instrucción Pública por su primera compilación de cuentos “Esta mañana” en 1949; le seguirán el Premio Jristo Botev de Bulgaria, en Bruselas con el Premio Llama de Oro de Amnistía Internacional, condecorado con
Los últimos premios concedidos fueron en 2002 con el premio Etnosur, y el 7 de junio de 2005 se adjudicó el XIX Premio Internacional Menéndez Pelayo y
La muerte de su esposa, por Alzheimer, el 13 de abril de 2006, hizo trasladar al escritor definitivamente a Montevideo, donde espera la hora de partir junto a su compañera, dejando su obra como legado latinoamericano.